Reflexión sobre Digitalización cerrada y abierta
Por Marta Lucía Gómez de Arango
Especialización en Periodismo Electrónico
Universidad Pontificia Bolivariana
Módulo Comunidades virtuales
Profesor Luis Ángel Fernández Hermana
“…el desafío consiste en convertir a las redes de arquitectura abierta en redes inteligentes capaces de concretar los objetivos de las organizaciones en ámbitos virtuales nuevos (y, a la vez, propios). Es en ese territorio donde se expresa hoy la problemática de las comunidades virtuales.”
Dice el profesor Luis Ángel Fernández.
Este documento me hace repensar los intentos realizados durante muchos años para gestionar de manera sistemática el conocimiento de las organizaciones en las que trabajé. Siempre me impresionó la forma como las organizaciones pierden conocimiento, algo que no valoraban y ni siquiera auditaban en muchos casos.
Vi como algunas personas realizaban importantes proyectos de desarrollo dentro de las organizaciones, esas personas salían y sus proyectos eran desechados o cambiados por otros, sin mayor evaluación. Y lo peor, se repetían y no se aprendía de la experiencia.
Dejar los proyectos escritos o compartirlos con el equipo, tampoco era la solución a no ser que el jefe respectivo los siguiera aplicando durante mucho tiempo y se transmitieran al entregar un cargo. Pero esto todavía pasa en muchas partes.
Intentos de socialización han sido los manuales de las áreas de producción y de administración, seminarios, entrenamientos y las estrategias que se intentaban desde la comunicación, en grupos primarios, grupos temáticos, boletines internos, telemagazines, conferencias en video, etc. que eran distribuidos por toda la organización con el fin de compartir algunas experiencias para el aprendizaje de la organización o compartir conocimientos adquiridos en cursos externos.
Los sistemas de calidad, con toda su documentación de procesos, tienen entre otras aplicaciones, la gestión del conocimiento, un intento por socializar alguna forma novedosa de hacer algo, ideado por la organización, con la posibilidad de mejorar siempre el proceso, para que no se vaya con el talento humano que se retira.
La Quinta Disciplina de Peter Senge, con sus tratamientos de la organización que aprende, el surgimiento del KM (Gestión del Conocimiento por sus siglas en ingles) como disciplina administrativa organizada, llegaron en ayuda de las empresas para trabajar este campo y sobre todo la construcción de conocimiento de forma colaborativa y organizada. Esta forma colaborativa suponía reuniones, discusiones presenciales, que todavía se dan. La KM supone no solamente gestionar nuevos conocimientos, sino socializarlos y su apropiación para que se constituyan en saberes colectivos y en activos de la organización.
Es cierto, como dice el profesor Fernández, que el conocimiento en las organizaciones es una activo estratégico, una herramienta competitiva y debe se gestionado.
Hoy llegan en ayuda de esta KM aportes desde la digitalización cerrada y la digitalización abierta para lograr que la inteligencia colectiva pueda concretar productos de conocimiento, elaborados colaborativamente aprovechando los recursos de las redes abiertas, en entornos cerrados.
La gestión del conocimiento en red que nos legó la academia, llega para ser aprovechado por comunidades virtuales, que pueden ser cerradas, limitadas por su objetivo, por una organización, que puede tener miembros en el mundo entero, pero que trabajan en forma colaborativa para obtener productos de conocimiento, adecuados al objetivo de la organización.
Las multinacionales que tienen sedes en diferentes ciudades, con profesionales que trabajan un mismo proyecto en diferentes sitios del mundo, acuden a las wikis (vienen de la RAA) para organizar el conocimiento, discutirlo y socializarlo en el ambiente cerrado de la organización (lógicamente mediante aplicaciones propias) Forman realmente una comunidad virtual con un objetivo claro.
Hace poco leí que el mejor sitio web del mundo (según índice Nielsen) pertenece a una organización gubernamental en Australia. Este sitio fue construido con la participación de los usuarios a través de un blog que permitió reunir los aportes, debatirlos y enriquecerlos desde esos mismos usuarios.
Se pueden usar los recursos que existen libremente en la red, con el peligro de que se discutan temas que sólo incumben a las organizaciones y son estratégicos. Por esta razón es necesario acudir a las aplicaciones que utilizan los mismos principios tecnológicos de las RAA y los aplican a las RAC. ES decir, se desarrollan aplicaciones generales que pueden parametrizarse o aplicaciones exclusivas para las necesidades de una organización.
Lo más importante es la capacidad de síntesis que se ha generado y que permite tomar algo de aquí y algo de allá para obtener resultados y trabajar en comunidades virtuales.
Definitivamente creo que la gestión del cambio en este aspecto es cada vez más fácil. En los 80 y aún en los 90, hacer que la gente se sentara ante un computador fue algo difícil. Hoy los niños lo tienen como algo que es parte de su vida, que ven cambiar constantemente y lo asumen con total tranquilidad. No le temen a la tecnología como generaciones anteriores, aunque siempre habrá cierto rechazo a hacer las cosas de manera diferente, porque el hombre tiende a la estabilidad.
Como expone Juan José utilizar todos esos recursos a los que tenemos acceso hoy, es algo natural y por eso también es más fácil lograr la participación, la colaboración y compartir la información. Además, cada vez es más natural asumir la realización del derecho humano a la comunicación y a usar las herramientas de la red abierta que hoy tenemos a disposición. Es decir, la actitud, el conocimiento y la habilidad (COMPETENCIA) vienen desde la misma formación básica. Utilizarlas de manera formal en una organización como una comunidad virtual, debe convertirse también en algo natural.
Marzo 2008